
Antes de escribir… hay que entrar.
Para construir el universo de LACRIMA no bastaba con imaginar.
Había que recorrer los espacios, entenderlos, sentirlos.
Hace unos meses, la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño autorizó una visita a la Catedral de Calahorra con el objetivo de documentar la novela y aproximarla, en la medida de lo posible, a la realidad histórica.
Durante esa visita, y gracias a las explicaciones del deán, se revisaron detalles clave:
accesos, espacios interiores, distribución real… incluso la ubicación y naturaleza de los archivos.
Algunos elementos del libro cambiaron después de ese día.
No por estética.
Por verdad.
Porque hay historias que no pueden construirse desde fuera.
Y hay lugares que solo revelan lo que son… cuando se recorren en silencio.
LACRIMA nace también de ahí.
