
LACRIMA no solo fue escrita.
Fue analizada.
El manuscrito fue sometido a un informe de lectura profesional realizado por Cálamo & Cran (Madrid), una de las escuelas de escritura más reconocidas del país.
No se trataba de una opinión.
Se trataba de un criterio técnico.
Estructura.
Ritmo.
Coherencia narrativa.
Potencial editorial.
La conclusión fue clara: una obra sólida, con una atmósfera definida y una construcción capaz de sostener la tensión a lo largo de la narración.
El informe señalaba.
El autor decidía y editaba.
Se identificaron puntos de mejora.
Ajustes posibles.
Líneas que podían afinarse.
Y algunas de ellas se reescribieron.
No por imposición.
Por convicción.
Porque antes de ser una historia publicada…
LACRIMA tuvo que enfrentarse a una lectura que no le pertenecía.
Y sostenerse.
El informe completo permanece disponible para quienes deseen profundizar en la evaluación: Acceder al informe completo.
